Que toda tu risa, le gane ese pulso al dolor...

Que toda tu risa, le gane ese pulso al dolor...

miércoles, 7 de enero de 2015

¿Lloras por las noches hasta que tu retina arde?

Estancada.
Hundida.
No sé cómo llamarlo.

Llevo tanto tiempo aquí abajo que no sé cómo salir a la puta superficie. O quizás no estoy hundida sino que estoy nadando. Pero nadando a contracorriente.
Y no sé cuál de las dos cosas duele más.

Siento una impotencia tan enorme dentro de mí... y no saber qué hacer para dejar de sentirla me vuelve más impotente.

Estoy en un momento en el que ya no sé por qué camino seguir. Siento que elija el camino que elija, voy a salir perdiendo de todas formas. Me estoy quedando quieta, esperando a no sé qué, quieta, sin avanzar, y eso me da rabia. Me da rabia estar siendo así.

Odio que los de mi alrededor digan que soy fuerte, que puedo con todo, que puedo conseguir todo lo que me proponga. ¿Por qué? ¿Por qué tienen que decir eso? ¿Acaso no lo ven? ¿No ven que no soy fuerte? ¿Que estoy cada vez más hundida en la mierda? ¿No ven lo débil que estoy siendo? ¿Por qué ellos confían en mí y yo no puedo confiar en mí misma ni lo más mínimo? ¿Por qué?


Llorar, llorar, llorar...

¿Qué más puedo hacer? no es que no afronte las cosas. Es que las estoy afrontando pero las cosas siguen yendo mal. O incluso aún peor.
Y necesito que todo acabe ya.
¿Cuándo podré respirar tranquila?

No hay comentarios:

Publicar un comentario