Quizás soy demasiado cobarde. Quizás no soy fuerte. Quizás debería confiar más en mí misma.
Me echo de menos. Me echo tantísimo de menos...
Ya no soy esa que llegaba siempre feliz a todos sitios, con ganas de hacer cosas y sacar sonrisas. Ya no soy esa que lloraba de la risa por cualquier tontería. No he dejado de sonreír, ni de llorar de la risa, ni de tener ilusión por hacer cosas, pero últimamente me siento alguien totalmente diferente.
¿Qué es para mí superar las cosas? ¿Guardármelas para mí misma, llorar hasta no poder más? ¿Para qué? ¿Para que después de soltarlo todo, esas cosas vuelvan a acumularse y mi única solución sea volver a llorar? ¿Por qué me cuesta tanto afrontar las cosas? Me gustaría tanto ser de otra forma...ser capaz de dejar atrás las cosas que me hacen daño. Capaz de tomar las decisiones correctas de una vez.
Estoy en ese punto en el que no diferencio quiénes me quieren de verdad y quiénes solo lo hacen por interés... y tengo miedo. Mucho miedo. Miedo a que las personas que quiero me acaben sacando de su vida como ya han hecho otras.
"Cada vez que alguien tiene que elegir en su vida, no soy yo quien se queda".
Duele.
Hay tantas cosas que quiero decir. Pero le cuento mis penas a una pantalla que me deja ciega.
Aún más.
Qué patética.
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